Del total de la PYMES que
exportaron en el primer semestre, un 42% dejó de hacerlo. Lo cual ha dejado a
más de un experto en la materia preocupado. Así mismo la caída de las
exportaciones no tradicionales. Esto se explica debido a la crisis
internacional por la que atraviesa nuestros principales mercados. Más
sobrecostos logísticos, trabas burocráticas, discrecionalidad de los
funcionarios, la inestabilidad del tipo de cambio.
Así no es sorpresa el descenso de las exportaciones no
tradicionales. Los sectores más afectados son el metal mecánico (59%), y en
segundo lugar el textil (55%). Esto a pesar de la ya demostrada calidad en esta
clase de productos. Pues como se sabe la industria textil es una de las que más
invierte en mantenimiento. No es sorpresa encontrar maquinaria pesada, equipos
especializados, y necesarios para la conversión de energía, como las calderas
generadoras de vapor, en sus derivadas calderas horizontales, o calderas
verticales.
A pesar del cuidado de estos y otros sectores, las empresas
más perjudicadas son de los pequeños y medianos exportadores, incapaces de
contar en su mayoría con las herramientas para resistir el escenario difícil.

